Auditorías energéticas en comunidades de vecinos

El gasto de comunidad de cualquier ciudadano supone un importante desembolso en su economía doméstica. Por ello, una Auditoría Energética resulta fundamental para evaluar la eficiencia de los sistemas energéticos de la comunidad, y definir las actuaciones a llevar a cabo que posibiliten la reducción de gastos.

Para poder tener un ahorro de energía y por tanto un ahorro en la factura de la luz, es necesario conocer los aspectos

que determinan cuáles son los elementos más importantes a la hora de lograr una optimización energética.

De este modo, han de resaltarse dos aspectos fundamentales que permiten optimizar el coste de la energía y por tanto maximizar el beneficio:                  

    • Una optimización de la tarifa, llevando a cabo una revisión de los contratos de energía, tanto de electricidad como de gas, gasoil, etc.
    • Una optimización de las instalaciones, tales como la detección de los puntos de mejora, un establecimiento de planes de mejora y una valoración económica de la mejora.

ILUMINACIÓN INTERIOR Y EXTERIOR

Representa un elevado consumo eléctrico dentro de una comunidad de vecinos. Dependiendo de cada comunidad, su consumo puede oscilar en torno a un 25%. Se estima que podrían lograrse reducciones de entre el 20 y el 85% en el consumo del alumbrado gracias al empleo de sistemas de control y a la integración de luz natural.

CALEFACCIÓN Y AIRE ACONDICIONADO

En este apartado se pueden conseguir ahorros entre un 10 y un 40% gracias a la optimización de las instalaciones teniendo en cuenta por ejemplo las características constructivas, el control y la regulación, el free-cooling, el aprovechamiento del calor de los grupos de frío, la recuperación del calor del aire de ventilación, las bombas de calor, la optimización del rendimiento de las calderas, las calderas de baja temperatura y calderas de condensación o la sustitución de gasóleo por gas natural.

AGUA CALIENTE SANITARIA

Aunque no representa una parte importante del consumo energético de las instalaciones, hay medidas de ahorro para actuar sobre ello, como por ejemplo, la instalación de sistemas de bajo consumo de duchas y baños que conllevan importantes ahorros debido a que disminuye el caudal de agua a calentar, minimizar todas las fugas de aire caliente con un mantenimiento apropiado de las conducciones y los grifos de duchas y lavabos, evitar temperaturas de almacenamiento muy altas, aislar adecuadamente las conducciones y depósitos de almacenamiento, instalar grifos temporizados en lavabos y servicios de las zonas comunes, instalar sistemas de bajo consumo en duchas y baños o la instalación de contadores del consumo de agua caliente para tener un seguimiento adecuado de las condiciones de la instalación.

Como resumen, hemos visto que como consecuencia de un mal funcionamiento de las instalaciones se pueden producir consumos excesivos de energía. Por ello la importancia de una Auditoría Energética que nos permita detectar fallos y puntos débiles en las instalaciones para conseguir un mayor ahorro energético y con ello económico, sin perder la eficiencia energética.